Mediante la práctica de sencillas pautas posturales, de respiración y actitud, vamos dando permiso cada vez de manera más ágil a la liberación interna de nuestra propia capacidad de autorregulación organísmica.
El día a día va influyendo en mayor o menor medida sobre nuestro equilibrio saludable. De manera natural nuestro organismo va reajustándose en respuesta para reequilibrarnos. Según nuestras tendencias e historia vital, entre nuestro ser más espontáneo y nuestro mapa cultural y educativo se van formando tensiones parciales excesivas que nos afectan restándonos armonía y salud.
Mediante la práctica del movimiento natural Katsugen podemos ayudar a que esas tensiones parciales excesivas fluyan generándonos vitalidad.
La vida es continúa tensión y distensión. Estos diferentes intensidades de tensión se refieren a nuestras diversas sensaciones físicas, emocionales, mentales e incluso espirituales. Cuando este fluir se polariza en estados, nuestro impulso de vitalidad y equilibrio se ve condicionado y limitado.
Originar el espacio interno para nuestro deseo de vida. Serenidad y Quietud mediante técnicas inductoras de nuestra capacidad restaurativa
Katsugen se practica en la cultura de salud de origen japonés SEITAI. Haruchika Noguchi (Tokio 1911) terapeuta tradicional muy valorado. A mediados del s.XX crea y combina en este sistema SEI (regulación) TAI (cuerpo) la sabiduría oriental con métodos gestados durante toda una existencia de observación y desarrollo vital intuitivo (Katsugen, Yuki, Gyoki)